Ayer jueves estuve en Sommos Connecta 2026, el evento anual organizado por CEEI Valencia en La Rambleta. Y salí de allí con la cabeza llena de ideas, aprendizajes y también algún que otro reencuentro de esos que te hacen especial ilusión.
Durante la jornada se habló de empresa, emprendimiento, inversión, gamificación y, por supuesto, inteligencia artificial. Temas diferentes, pero con un hilo conductor bastante claro: cómo construir mejores negocios en un momento en el que todo está cambiando muy rápido.
Me gustó especialmente escuchar la experiencia de Dimas Gimeno, exdirectivo de El Corte Inglés, y CEO de WOW, hablando sobre negocio, emprendimiento y sobre todo lo que había aprendido trabajando en una gran empresa antes de dar el paso de crear su propio proyecto.
También la charla de Mariona Sanz, responsable de Innovación y Desarrollo de Negocio de la AI Factory del Barcelona Supercomputing Center, hablando de las cinco decisiones clave que toda organización debe abordar antes de invertir en IA, y la de Miguel Arias quien hizo un recorrido por las cadencias, los artefactos y la cultura que permiten a las startups avanzar más rápido en tiempos de inteligencia artificial..
La jornada terminó con Jon Hernández, experto y divulgador en inteligencia artificial, reflexionando sobre cómo la IA está afectando —y va a seguir afectando— a nuestro trabajo.
Y aquí hubo una idea con la que conecté especialmente: prácticamente todas las profesiones y todos los sectores están cambiando. Jon viene, además, del mundo de la fotografía, uno de esos ámbitos en los que el impacto de la IA generativa se ha hecho evidente muy rápido.
La cuestión ya no es tanto si la inteligencia artificial va a afectar a nuestro trabajo. La cuestión es cómo vamos a utilizarla para hacer mejor nuestro trabajo.
Cuando Twitter molaba
Pero Somos Conecta también me regaló algo muy chulo: reencontrarme con personas que conocí hace unos 15 años, cuando en Valencia organizábamos la Horchata and Tweets. Cuando Twitter molaba
Me encontré con Clara Montesinos, Tere Domenech, Amparo Cervera, Rodrigo Márquez y otras personas con las que compartí aquella etapa. Y fue muy bonito charlar un ratito con ellas, de cómo hemos cambiado profesional y personalmente y, al mismo tiempo, comprobar que sigue existiendo ese vínculo tan especial.
Y quizá por eso, en un evento en el que hablamos tanto de inteligencia artificial, acabé pensando también en la importancia de otra inteligencia: la inteligencia emocional.
La capacidad de conectar con otras personas, entenderlas, escucharlas, trabajar con ellas y construir relaciones que pueden seguir ahí quince años después.
Estamos en el mejor momento para aprender IA
Mi conclusión después de la jornada es bastante clara: tenemos que aprender a utilizar la inteligencia artificial, tanto en nuestros negocios como en nuestro día a día.
No hace falta convertirse en experto en IA ni saber utilizar todas las herramientas que aparecen cada semana. Pero sí entender qué está pasando, aprender las bases y descubrir cómo podemos utilizar esta tecnología para trabajar mejor, ahorrar tiempo, tomar mejores decisiones o potenciar aquello que ya sabemos hacer.
Y quizá por eso estoy disfrutando tanto de esta etapa profesional.
Me lo estoy pasando realmente bien formando a grandes equipos, pequeñas empresas, pymes y autónomos en inteligencia artificial. Desde personas que empiezan desde cero hasta equipos que quieren profundizar y aprender a integrar estas herramientas en sus procesos.
ChatGPT, Claude, Gemini, Copilot… La herramienta es casi lo de menos. Lo importante es entender cómo funciona la IA, aprender a utilizarla con criterio y saber llevarla a nuestro trabajo real.
Y sí, próximamente vienen más cursos y formaciones.
Y cuanto más avanza la inteligencia artificial, más claro tengo que también necesitamos seguir entrenando nuestra inteligencia emocional.
Al final, las herramientas cambian. Las plataformas cambian. Incluso Twitter dejó de molar. Pero las personas y los vínculos que construimos por el camino siguen siendo una parte fundamental de todo esto.







